Al desarrollar la marca, uno de los retos principales fue crear un comportamiento gráfico coherente que unificara sus múltiples submarcas, programas y acciones. Tipografía, colores y reducciones se definieron pensando en que cada expresión de la marca conectara con las demás de manera clara y consistente. Presente en más de 100 países, Girbau necesitaba una narrativa y una expresión global que reflejaran su alcance y posición, de modo que, desde China hasta la costa oeste de Estados Unidos, la marca hablara un mismo idioma: Laundry beyond laundry.