La zona expositiva se desarrolla en un espacio de techos altos donde las vigas de madera originales se recuperan para equilibrar la contundencia técnica de la maquinaria. Este gesto introduce calidez y escala humana en un entorno dominado por grandes volúmenes. Las paredes se utilizan como soporte de contenidos explicativos, con un enfoque cercano a la museografía, que facilita la lectura del conjunto y convierte la visita en un recorrido claro, didáctico y fácil de entender.